Monday, September 6, 2010

¿CAER POR UNA MANZANA…?

¿CAER POR UNA MANZANA…?

Junio 29, 1978, el grito de jóvenes celebrando el comienzo del verano, en medio de la calle apaciguando el sol ardiente, bajo el chorro de agua fría disparando de la pompa de bombero – “¡Gracias mi Dios tengo otro verano mas y las clases acabaron, y hoy cumplo trece años!”

Mi bicicleta nueva, sin estrenar, quedaba en la esquina de la sala. El cuarto adyacente a la cocina de adonde miraba la escena del bloque desarrollándose. Esperaba mamita regresar del trabajo para bajar mi bicicleta y probarla. No pude soportar ver mis amiguitos aprovechando el día sin mi.  y mi trasero hinchado por la desobediencia.

“Van a ver muchas manzanitas tiradas en nuestros caminos”

¿Cuantos no pueden decir lo mismo? Creo que muchos de los lectores en un momento dado se le presento la manzanita de oro y comieron de ella. Por esta razón tenemos un abogado, un intercesor, un mediador, un sumo Sacerdote: “…que puede compadecerse de nuestras debilidades, que fue tentado según nuestra semejanza, pero sin pecado, (Hebreo 4:15). Ese día tuve que pedirle perdón a mamita. Ella, siempre queriendo el bien para mis hermanos y yo…pero siempre caíamos en la tentación y desobediencia. Éramos jóvenes, pienso de esa manera hoy día, pero mi madre no pensaba así para ese entonces siendo viuda y criando tres niños sin ayuda.

“…aunque andamos en la carne, no militamos según la carne”

Hoy día el creyente tiene que realizar que hay batallas que se tienen que pelear espiritualmente “porque el enemigo, como león rugiente, esta buscando a quien devorar.” Y siempre hay consecuencias que pagar al caer en sus redes. La batalla es en contra del quien quiere vernos destruidos ante el Señor. Tal como quiso hacer con Job, destruirlo, tal como hizo con Elías que lo llenó de temor ante Jezabel, tal como lo hizo con Moisés que lo llenó de ira y le pegó a la roca en vez de hablarle…y como hizo con David atrapándolo con sus tentaciones en un sin numero de ocasiones.  Porque la batalla es siempre donde se tiene que poner el yelmo de salvación – el coco, la cabeza.

Van a ver muchas manzanitas tiradas en nuestros caminos. Quizás árboles con frutas prohibidas. Pero la batalla es espiritual:

2 Corintios 10:3-5:

“…aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo…”

Aunque la batalla es espiritual tenemos que esforzarnos físicamente para activar nuestras armas espirituales. Me explico, Dios es espíritu tal como dice Juan 4:24, y tenemos que adorarlo en “espíritu y en verdad;” Nosotros somos espíritu y la carne regresará a la tierra pero nuestras almas al Padre para ser juzgadas. Dios creo al mundo entero con sus palabras, léanse primer capitulo de Génesis, el dijo, el dijo, el dijo y fue hecho, fue hecho. En otras palabras dio vida a todo lo creado con sus palabras aun creando al hombre de la tierra y dándole vida con el soplo de su boca, el aliento, (Espíritu) de su boca, Génesis 2:7.

“El principio de nuestra preparación queda en la Palabra de Dios”

Cristo nos dijo, “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son ESPIRITU y son VIDA (Juan 6:63).”

(abróchense los cinturones para este viaje…estamos embarcándonos en un pequeño estudio que espero que la abra los ojos espirituales al portal del lugar espiritual.)

Proverbios 18:21 nos dice, “La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.” Una de las armas que tenemos es la boca. Porque en ella salen poderosas palabras llena del espíritu de Dios, si es que utilizamos la Palabra de nuestro Dios. Entonces penetraremos los lugares espirituales.

Isaías 11:4,

“…y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matara al impío.”

2 Tesalonicenses 2:8

“Y entonces se manifestara aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida;”

¿Porque?, …no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes (Efesios 6:12).

Nuestras palabras son espíritu y la muerte y la vida están en ella. Ahora, estas son nuestras armas que tenemos que utilizar para combatir al malo y sus ángeles. Léanse el capitulo Efesios 6:10 en adelante – nuestra armadura y vemos que la espada del Espiritu es la Palabra de Dios.

El principio de nuestra preparación queda en la Palabra de Dios. Ella transformara nuestra mente:

Romanos 12:1

“…no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cual es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.”

La transformación de nuestra mente comienza por la palabra de Dios porque:

  1. Fortalece al hombre interior (Efesios 4: 32)
  2. Limpia nuestra conciencia de pecado (Hebreos 9:14)
  3. Nos llena de su verdad que nos santifica (Juan 17:17)
  4. Aumenta nuestra fe Romanos 10:14
  5. Limpiara nuestro camino Salmos 119:9
  6. Nos aleja del pecado Salmos 119:11
  7. Y mostramos nuestro amor al Padre e Hijo Juan 14: 15: 16

La llave para abrir la puerta del portal al lugar espiritual: “ES…” La Palabra de Dios.” ¿Quien es esa palabra de Dios? ¿Esa persona, no es también la revelación y sabiduría de Dios? Por supuesto que lo es. Este verbo o la palabra cuyo nombre es Emanuel – Dios con nosotros; Jesús – nuestra Salvación; El cordero de Dios – la expiación para nuestros pecados; el León de Judá – nuestro defensor, Escudo, baluarte y bandera. No un León rugiente tal como el que se menciona en 2 Pedros 5:8.

“Quizás nunca has tocado una manzanita de oro…pero cada uno tiene su aguijón…”

Recuerden que Al trasformarnos a través de la renovación de nuestra mente por la palabra de Dios, Romanos 12: 1-2, y vistiéndonos del nuevo hombre “creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad, Efesios 4:23 vamos a unirnos en un mismo espíritu con Jesús, el camino, la vida y la verdad.

Tenemos la combinación poderosa combatiendo a favor nuestro – El Padre, El Hijo y el Espíritu Santo. Si hay en nuestros caminos obstáculos puestos para desviarnos de los buenos caminos de Dios, vamos a declarar con el espíritu de nuestra boca unida y en un acuerdo con el Espíritu de al Espada que es la Palabra de Dios y así aniquilar toda boca que intente de levantarse en contra nuestra, cada obstáculo que se presente en nuestro camino y ver la victoria de nuestro Salvador.

Quizás nunca has tocado una manzanita de oro…pero cada uno tiene su aguijón el cual le abate recordándole que Dios es el único que le puede ayudar y mantener en los buenos caminos. Adán comió de la manzana que Eva le presento pero le hecho la culpa a la mujer al ser interrogado por Dios y tomo responsabilidad por su decisión de comer de la manzanita. ¿Cuál es su aguijón? Todos tenemos uno. La preparación, el reconocerlo y evitar caer en la trampa del enemigo o que el aguijón se apodere de nuestra mente y fuerzas es darse por vencido, rendirse, tirar la toalla y “¡DING, DING, DING!” Se acaba la pelea y quedas en el piso terminado sin a lo menos intentar de buscar de la fuerza que solo Dios nos puede dar.

Aquí les dejo unos recursos para equiparse y estar listos para el momento que necesiten munición para combatir los dardos del enemigo. Armándonos para no caer por una Manzana.

Joyce Meyers “El Campo de Batalla de la Mente” y Francis Frangipane “Los Tres Campos de la Lucha Espiritual.”

Para no caer por una Manzana...

Para no caer por una Manzana...

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